por A. Sevilla ags@ctv.es |
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| Es cierto que a primera vista parece difícil encontrar sectores económicos o desarrollos del gigante asiático, que puedan ser
extrapolables y aprovechables para Andalucía. Son demasiadas las diferencias existentes en todos los sentidos: culturales,
socioeconómicas, geográficas, etc.
Recordemos, en síntesis, los datos más sobresalientes de la India:
Es el segundo país más poblado del mundo:
tiene ya más de 1.000 millones de habitantes. (De mantenerse los mismos ritmos de crecimiento, antes del año 2045 sobrepasará a China).
A pesar de su enorme extensión es uno de los países más densamente poblados (500 personas por kilómetro cuadrado en las zonas costeras y la cuenca del
Ganges, y 300 por km² en zonas del interior. Este resumen sería más que suficiente para olvidar todo intento mirar a la India como punto de referencia para Andalucía. |
Es cierto que las diferencias son abismales, pero en un sector concretamente, son envidiables. Algo estará sucediendo en aquel país para que Alemania, indiscutible vanguardia de Europa, pretenda reclutar de allí 75.000 informáticos. Es
paradójico que se mire hacia un país en el que sólo hay, por cada 1.000 habitantes, 1,5 ordenadores, 15 líneas telefónicas y 64 televisores . Pero el Gobierno indio, a pesar de su retrasada situación económica, ha apostado fuertemente por las nuevas tecnologías. Y es importantísimo recordar que, actualmente, el 40% del PBI de Estados Unidos proviene del sector de informática y telecomunicaciones, por lo que no cabe duda que el motor de la principal economía mundial es, y seguirá siendo, la tecnología de la información.
De acuerdo con la Asociación Nacional de Software y Servicios (NASSCOM), 203 de las 500 compañías
clasificadas por "Fortune" usan software hecho en la India. Esta destacada
preparación en un sector tan
avanzado, ha llamado la atención de los gigantes mundiales y, en consecuencia, muchas compañías como Microsoft, Hughes y Computer Asociates están realizando inversiones y negociaciones con la India.
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«Nada es imposible si 1.000 millones de indios trabajan
juntos». El optimismo de este eslogan político contrasta fuertemente con la realidad socioeconómica del segundo país más poblado del mundo. Pero hay que reconocer que han ido poniendo, de manera
perfectamente planificada, los cimientos de un futuro
más halagüeño.
Apoyo gubernamental, educación dirigida hacia sectores en desarrollo, y mano de obra técnica más económica que la de Occidente, han sido algunos de los factores que han influido en este espectacular despegue. ¿No podría servirnos de espejo donde mirarse Andalucía? ¿Tendrían nuestras autoridades autonómicas una visión tan clara, como para hacer una planificación educativa y estructural a medio plazo, es este sentido? Mientras de nuestras facultades de Derecho, de Medicina o de Filosofía y Letras salen licenciados aspirantes a engrosar las listas de paro entre los que buscan su primer empleo, los diarios comienzan a llenar sus páginas de ofertas de trabajo para unas tecnologías en las que carecemos de gente suficientemente preparada.
Andalucía, la región más poblada de España, la tiene. Otra cosa es que sepamos encauzarla. |