Ilustración de A.Guerrero ,
es decir, hecha por mí,
basada en un dibujo
de Miguel Ángel,
para la portada de un
libro de vendajes editado
por Beiersdorf S.A.

 

 

De los errores siempre se sale malherido... aunque sólo sea en el amor propio (¡y nos amamos tanto!)

Me lo acabo de inventar, pero parece un proverbio

En otra de mis páginas ya lo digo, pero me parece importante ampliarlo. Cuando un diseñador proyecta un anuncio o folleto, calcula el espacio que ocuparán los titulares, los bloques de texto y las posibles ilustraciones, para conseguir un adecuado equilibrio entre las diferentes masas y los espacios en blanco.

Después, o antes, tienes que elegir la tipografía más idónea (en este medio se le denomina "font", algo que suena extrañísimo ya que la traducción literal del inglés es 'fuente'. Mi viejo maestro me diría que una fuente da agua, pero no palabras). El tipo de letra sugiere fuerza, modernidad, informalidad, feminidad, etc. Y, naturalmente, su tamaño marca y diferencia titulares o lo que sea conveniente destacar.

Cuando terminamos nuestro proyecto, lo miramos, nos recreamos (a veces hasta nos creemos geniales) y lo enviamos para ver lo bien que queda nuestra página web recién hecha.

Bueno... ¿y por qué explico esto si hasta un niño lo sabe?


Porque lo que sucede después es de  locos.

Figúrate que tuvieras que imprimir mil folletos, y que un "gracioso" te cambiara
en cada uno de ellos, al azar, el tamaño de los bloques de texto, la distribución,
los espacios blancos y las "fonts". Tú lo has diseñado según tu gusto... y los demás
reciben lo que Dios quiere (mejor dicho, lo que les ha salido a los genios creadores
de la telaraña, que les importa un comino, o no se enteraron en su día, de este tipo
de "tonterías de diseñador" que acabo de explicar).

Aunque sea repetitivo te aclaro por qué. El meollo de la cuestión es que cada uno de nosotros
tiene un ordenador distinto. No, no es sólo cuestión de megas de memoria RAM o de tipo de
procesador, aunque también afecta (un anticuado 386 sirve perfectamente para conectar con
Internet), sino a otros factores, como nuestro archivo de tipos de letras, del monitor, y de
las distintas  configuraciones.

Por ejemplo, yo como diseñador podría tener normalmente en mi disco duro 250 fuentes True Type
y otras tantas PostScript (estas últimas son poco usadas por lo no profesionales y están perdiendo
 importancia), amén de un millar más de cada tipo, en CDs u otros archivos. Si uso las letras que
me puedan gustar a mi, es muy probable que sólo las tenga una minoría muy reducida, y por lo
tanto casi nadie podría visionar mi página como yo la diseñé, ya que las fuentes serían
convertidas "por defecto" a las que tenga el ordenador receptor (Arial, Times, Courrier, etc.).
Y esto es importante, ya que cada letra tiene unas proporciones: altura, ancho, forma y aspecto,
y caso de sustituirse por otra letra, se altera la ocupación de espacio y la distribución del texto
entre los diferentes renglones. Y, para mi, hay algo peor aún, puesto que el carácter femenino que
yo traté de incorporar, por ejemplo usando una letra inglesa parecida a la manuscrita, se perdería.
 

Consejos: Emplea letras corrientes que sean casi universales
(apostar por Arial y Times es jugar a lo seguro).
Los titulares o bloques de texto que deseamos que
se mantengan y no se modifiquen, deben convertirse a Gif.

Otro tema es el de la configuración, la tarjeta de video y el monitor. La tarjeta y la configuración
afectan al número de colores y a la calidad de la reproducción. Si sólo te permite ver 256 colores,
cuando el color recibido difiera de los que admite tu sistema se formará una serie de puntos, es
decir un tramado, para aproximarse de forma más tosca al color necesario. Aún así, esto no es tan
importante para las letras, aunque sí lo sea para la imágenes. Peor es el tema del tamaño.
Cuando se crea una página se opta por una medida de configuración en pantalla (la más habitual
en la actualidad es de 800 x 600 píxels) pero todavía quedan bastantes monitores que no están
ajustados a esta configuración. En estos casos se verá sólo una parte de la página que hemos
diseñado como un todo. Para ver la parte restante deberán hacer uso de las pastillas de
desplazamiento para acceder a la parte visible.

Consejo: Si puedes, para ver las páginas -y sobre todo para crearlas-
adáptate al formato más corriente en uso, que es 800 x 600 píxels.
Yo, que uso un monitor mayor de lo normal y trabajo con una resolución
superior (1024 x 768 píxels), compruebo con el otro formato para hacerme
una idea de cómo me verá la mayoría. Inevitablemente no todos visualizarán
mi trabajo tal como yo lo concebí, pero así me acercaré algo más a la diana.

 

 

Observa el parecido entre las tres "fonts", especialmente entre Arial y Helvetica, que he establecido como opciones segunda y tercera.

  

Cómo asegurar que se vea como deseo

Como los tipos de letra que aparecerán en pantalla sólo pueden ser los que tiene el ordenador que visualiza la página web, he establecido "mis prioridades", en cuanto a 'fonts', para ver si acierto con las que se tenga. Por ello , en esta página, he indicado tres tipos de letra que tienen entre sí gran parecido:
<FONT FACE="Verdana, Arial, Helvetica">

"Verdana" es una font elegante y legible que ha sido diseñada para Microsoft, es la que desearía que se viera, mi primera opción. Pero resulta que aunque se puede conseguir gratuitamente en su Web (te recomiendo la consigas) no la tiene todo el mundo.

"Arial" es una font prácticamente universal, se ha distribuido con muchos programas, principalmente con los Windows, y es parecida a la anterior. Pues bien, me resigno, y si falla la otra será mi segunda opción.

La "Helvetica" (Tipo PostScript) es un clásico en el mundo del diseño, y madre de muchos tipos de letra, entre ellos de "Arial", "Zurich" etc. es imprescindible para que los usuarios de Mac/Apple puedan verlo en el estilo que deseo. Por eso lo cito como tercera opción.

-¿Y si alguien no tiene estas fonts?

Pues mire Vd. después de todo lo que hecho, llega un momento que me da igual. Que vean lo que sea...

He aquí una solución para distribuir los bloques de texto y otros elementos.

Cuando al principio yo no podía mantener imágenes y textos a la distancia o en el sitio deseado, me ponía de mal humor (por no decir otra cosa más grosera). Hasta que me enteré que hay que emplear 'tablas' y 'celdas'. Así se delimitan los espacios y las separaciones. En sus celdas se van colocando los bloques de texto y las ilustraciones que se desee. De esta forma se puede forzar a que todo se mantenga en una posición relativa.

Es así de sencillo... pero al principio lo desconocía. ¿Y tú, listillo, a que tampoco lo sabías?

Esta es una tabla con dos columnas con tamaño de borde 1

He dejado el borde visto (la línea que delimita) para que sirva de orientación. Esta tabla no me gusta, las letras quedan muy pegadas a la línea blanca y no hay separación entre entre los distintos textos. Haré otra prueba:

Ahora la distancia se  mantiene, porque añadí  'margen de celda: 6' Así no se pegan las columnas

Esto está mejor. Ahora lo repetiré más abajo poniendo el borde a 0, así desaparecerá la línea blanca:

Ahora he podido  fijar distancias Las columnas no  se tocan entre sí


¿Qué pudo haber pasado si uno ha enviado al Servidor
imágenes que deben aparecer en la página y no se ven?

Primero 

Puedes haberte equivocado en alguna letra al escribir el nombre del archivo. Un error tan tonto como éste impide que se vea.

Segundo

Las mayúsculas y las minúsculas son consideradas como letras diferentes. Por ejemplo, todos los archivos de imagen que se indican a continuación son distintos:

Imagen. gif
imagen.gif
IMAGEN.gif
imagen.GIF
imagen.Gif
etc.

Por tanto tiene que coincidir exactamente el nombre que escribas en la página, con el nombre que hayas puesto al archivo.
La primera vez que me pasó me costó bastante encontrar el fallo.
¡Ah! y más adelante te explico por qué no debes acentuar ningún nombre. 

Tercero

Es lógico que cuando envíes tu página y las imágenes al Servidor, mediante el programa FTP, quieras comprobar cómo quedan. Si no ves los cambios, podría ser (aparte de lo ya indicado) que tengas habilitado dentro de Opciones/Conexiones el uso del "servidor proxi".
Al quedar almacenado en la "memoria", seguirá dándote la información antigua durante horas o días, y no los cambios recientes.

¿Te has acordado de borrar de tu servidor los archivos que ya no usas?

Si no lo haces te puedes quedar sin espacio para ampliar tus páginas web

Si cambias de vez en cuando los contenidos de tu página (bien sea por insatisfacción, por perfeccionismo, o porque la dediques a un tema distinto) verás que vas sumando archivos en tu Servidor. Si dispones, por ejemplo, de un Mega puedes llegar a ocuparlo con archivos que ya no aparecen en tu página actual. Mediante el programa FTP que uses, elimínalos. Ganarás espacio para futuros trabajos y verás más fácilmente lo que es válido en la actualidad.

Otro de mis fallos fue que enviaba archivos que luego no detectaba

Había enviado imágenes al servidor que veía en mi página, pero que el programa FTP "había perdido". Si modificaba el archivo y le ponía el mismo título volvía a perderlas. Aparte de que no podía borrarlo, cuando ya no me servía, porque no podía acceder a él. El problema estaba en que quien creó el sistema del servidor es un "guiri" de habla inglesa, que no usa ni entiende la "ñ" (tan nuestra) ni los acentos. Tuve que cambiar el nombre de algunos archivos y... jula-jop!!! aparecieron.
(¡Cogno!, o conyo, yo no sabía esto, a mi no me avisó nadie). Ahora ya lo sabes tú, me refiero sólo al nombre del archivo. Dentro puedes seguir escribiendo en "román paladino", ¡no faltaba más!

(Seguirá... he ido a buscar ladrillos, dicho de otra manera, estoy tratando de recordar mis muchos fallos para explicártelos.
Osease, SIGUEN LAS OBRAS)